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¿Cómo crear una comunidad?

¿Un espacio de coworking genera una comunidad de 'coworkers' o una comunidad de 'coworkers' genera un espacio de coworking? He ahí la cuestión. Parece que casi todos los expertos están de acuerdo en que antes de abrir un espacio de corworking es necesario que ya exista una comunidad, porque esa es una esencia de los espacios de coworking: ser punto de encuentro de una comunidad de innovadores y semillero de nuevas ideas.

Para Alex Hillman, el gurú de las comunidades y el coworking de Filadelfia, es imprescindible crear una comunidad antes de abrir un espacio de coworking y lo confirma con su propia experiencia. Hillman y algunos colegas primero, en 2006, crearon Indy Hall, una comunidad de diseñadores,  escritores, artistas, empresarios, científicos, educadores, pequeños empresarios, teletrabajadores, emprendedores, comerciales, camarógrafos, informáticos y desarrolladores de juegos, entre otros.

Después abrieron un espacio de coworking con el mismo nombre en la intersección de la 3rd Street y la Market Street, en el casco viejo de Filadelfia, a pocas manzanas de los históricos Independence Hall y la Campana de la Libertad, un barrio lleno de creatividad y de vida, con muchos bares, restaurantes, boutiques y galerías de arte. Un espacio de coworking con cómodos espacios de trabajo y salas de reuniones, Internet de alta velocidad, buen café a voluntad y, sobretodo, unos compañeros de trabajo muy amistosos, lo que propicia interesantes y productivas conversaciones espontáneas que la mayoría de las veces generan nuevas ideas.

Pero una comunidad es algo más que un grupo de personas. Y para que una comunidad tenga éxito tiene que funcionar más como un organismo que como una organización; tiene que ser más como un ecosistema que como una red de recursos compartidos; tiene que expresar el entendimiento entre sus miembros y no solo basarse en buscar el consenso. Y para ello se necesitan 3 factores:

  1. Participación comunitaria, porque genera apego a la comunidad, porque crea oportunidades para los otros 2 factores y porque sin ella cada decisión se convierte en un riesgo de perder miembros por los intereses en conflicto.
  2. Relaciones activas, porque no basta con tener muchos nombres en la libreta de direcciones o muchos contactos en WhatsApp, las verdaderas relaciones de triunfo son redes más amplias, son gente o grupos bien relacionados y eres tú quien debe mantener vivas esas redes.
  3. Empatía comunitaria, porque en una comunidad no tienes porque estar de acuerdo siempre con todos, pero sí que tienes que ponerte en el lugar de los otros, salir de tu forma de pensar y tener en cuenta los intereses de la comunidad y de sus miembros.

Pero, entonces, ¿cómo se crea una comunidad?... Hay muchas formas, cada uno debe buscar su propio camino, porque no hay un método de éxito aplicable a todos los lugares y a todos los grupos. Sin embargo hay algunos 'ingredientes' que pueden resultar útiles. A continuación encontrarás 6 de esos 'ingredientes' que te servirán para crear una comunidad y con ella montar, promocionar y/o consolidar tu espacio de coworking.

6 'ingredientes' para crear una comunidad

  1. Organizar eventos propios. Un evento es la mejor manera de reunir a la gente y conseguir que se relacionen. Y si montas el evento adecuado sobre algo que conoces bien se generaran grandes ideas, empatía y sentimiento de comunidad.
  2. Asistir en grupo a otros eventos. Ir juntos a un evento organizado por otros genera un sentimiento de comunidad, tanto hacia el interior de las personas que van juntas como hacia el exterior de los otros asistentes que percibirán ya la pertenencia a una comunidad. Además es una buena manera de captar nuevos miembros.
  3. Montar 'Jellys'. Son reuniones ocasionales donde un pequeño grupo de personas se juntan para colaborar en un ambiente informal. En las 'Jellys', sin costes ni compromisos, el énfasis está puesto en el 'brainstorming', o tormenta de ideas, y en los intercambios creativos, al mismo tiempo que generan una incipiente comunidad que podría conducir a la creación de un espacio de coworking si la periodicidad y la intensidad aumentan.
  4. Convertir tus redes virtuales en reales. Tienes muchos amigos en Facebook y muchos seguidores en Twitter y en Tumblr, pero ¿a cuántos conoces fisícamente? Organiza quedadas, invítales a tus eventos o asiste con tu grupo a los que organizan ellos. ¡Pasa de lo virtual a lo real YA!
  5. Impulsar el grupo. Una página web, un grupo en Facebook o un foro en Internet pueden ayudarnos a que nuestro grupo se convierta en una comunidad que te ayudará a montar tu espacio de coworking, porque muchos de sus miembros se convertirán en tus coworkers.
  6. Tener paciencia. A veces todo lo anterior puede resultar un poco lento, pero no te desanimes porque tú crees en tu idea y nada puede detenerte. Persevera y aguanta, escucha al grupo, investiga y profundiza. ¡No te rindas!

Y recuerda que, con independencia del tipo de comunidad que estás tratando de construir, los 3 factores que sientan las bases para que una comunidad crezca y tenga éxito son: participación, relaciones y empatía. Pero estos 3 factores son solo la base, su puesta en práctica en la vida, en los negocios, en tu barrio, en tu trabajo, en tu espacio de coworking, en tus aficiones, en tus amigos y en tu familia, incluso, es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

 

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