Cómo dejar de ser un adicto al trabajo

¡Desconectar y disfrutar! Con estas dos palabras, ¿adivinas cuál es uno de nuestros principales propósitos para este año? Dejar de ser unos adictos al trabajo. Si lo has adivinado quizás también debas incluirlo en tu lista.

Seguramente tú también seas una de esas personas que han normalizado trabajar 24h/7 días a la semana, algo que puede llegar a convertirse en enfermizo. Un auténtico Workaholic, personas que sufren adicción al trabajo, muestran una implicación sin límites, ni control, en su vida laboral. Terminan dejando de lado el disfrute y la vida más allá de su oficina, ante la necesidad psicológica de dedicarse a su trabajo.

Un gran error es pensar que por trabajar más horas vamos a ser más productivos. De hecho, según un estudio publicado en el American Journal of Epidemiology que trata la relación de trabajar muchas horas y las funciones cognitivas, demuestra que exceder las 40 horas a la semana está asociado con un menor nivel habilidades cognitivas, o lo que es lo mismo, una menor concentración y productividad.

Cómo dejar de ser un adicto al trabajo
 

  • Al igual que planeas tus reuniones, apunta en tu agenda los momentos de desconexión y relax. Deja apuntado en tu agenda que los miércoles comes fuera con otros compañeros o amigos. Incluso, si te gusta el cine o la música puedes concretar cuándo y dónde van a ser, incluyéndo todos estos planes en tu apretada agenda laboral.
    Aunque pueda no parecer útil, el hecho de incluir tus actividades extracurriculares en tu agenda sirve de incentivo para acabar tus tareas antes, con el fin de disfrutar después de la merecida recompensa.
     
  • Tómate un respiro y haz breaks cada dos o tres horas para evadirte del trabajo. Haz  una pausa para un café o un té, evita comer en frente del ordenador y vete a un restaurante o simplemente sal a andar durante 10 minutos. La clave es no pasar todo el dia en frente del escritorio y respirar aire fresco. ¡Nuestro cerebro necesita oxigenarse!
     
  • Márcate tus propios límites, porque nadie mejor que tú conoce las horas a las que eres más productivo o cuándo necesitas un descanso. Desconectar el móvil a partir de una hora para evitar atender más llamadas y trabajar. Poner una hora límite de trabajo sin importar si has terminado todas las tareas o no, ¡mañana las terminarás! Los fines de semana son sagrados y no se trabaja. No llevar trabajo a casa. Existen muchos límites que te puedes marcas, teniendo en cuenta tu volumen de trabajo y las horas que necesitas para ser eficiente y productivo sin extralimitarte en tus funciones.
     
  • Por último, apóyate en la gente de tu entorno para lograr salir de esa rutina enfermiza y comenzar a disfrutar de la vida. Cuéntales lo que te pasa y pídeles que por ejemplo te llamen la atención cuando estés en casa y te ponga a trabajar o que te insistan para realizar planes a pesar de que tu primera respuesta sea ‘Tengo trabajo’.
     

Empieza a valorar tu vida y los ratos fuera del trabajo y verás como este 2018 consigues finalmente dejar de ser un adicto al trabajo.

Comentarios