¿Es el coworking la mejor opción para ti?

Ese nuevo estilo de decoración que no me convencía, esa prenda que no casaba conmigo o ese nuevo modelo de trabajo que parecía ser solo para ‘frikis’ de la tecnología, finalmente de tanto verlo o escucharlo sientes la necesidad de probarlo y ¿quién sabes? Quizás hasta termines uniéndote a esa nueva moda.

Pero, aunque seguramente muchas de las personas de tu entorno ya hayan sido ‘abducidas’ por este nuevo método de trabajo y creas que tú debes ser el siguiente, ¿es el coworking para ti?

Lee atentamente las 4 situaciones que te planteamos aquí abajo, si actualmente te encuentras identificada con más de una de ellas, no busques más, el coworking es tu lugar.

 

  1. ‘Se me queda la casa pequeña’: Tu empresa está creciendo y sientes que tu mesa de la cocina o del salón se quedan pequeñas. Si estás desarrollando una startup sabrás que llega un momento en el que las reuniones con clientes o inversores ocurren casi a diario y que ese rinconcito de tu casa el cual antes era perfecto, ya no vale. Llegado ese momento, la primera fase es trasladar las reuniones a una cafetería, pero ¿y si sigue siendo insuficiente? La única opción será optar por las salas de reuniones, bien alquilándolas, o bien siendo miembro de un espacio de coworking y teniendo acceso a esas instalaciones.

 

  1. ‘Mi eficacia trabajando cada vez es menor, tengo muchas distracciones’: Uno de los peros de trabajar en casa es que es muy fácil caer en la rutina. Cuando estas solo no sientes la misma presión de cuando estas en una oficina y ves a otros que están terminando su trabajo antes que tú. Si eliminamos el elemento de la presión y lo unimos al de la rutina, se forma una atmósfera totalmente negativa que te impide ser eficiente en tu trabajo y que hace que pierdas la atención más fácilmente, cayendo en la tentación de mirar las redes sociales y quedar atrapado en la red durante horas.

 

  1. ‘El wifi me va lento’ ‘Necesito una impresora más potente’: Cuando comienzas a trabajar en casa piensas que contando con internet y un ordenador es más que suficiente. Cuando el volumen de trabajo aumenta y te empieza a fallar el wifi, empiezas a necesitar imprimir muchos documentos y tu pequeña impresora no da más de si, es entonces cuando piensas que quizás un coworking sea la mejor opción para ti, y ¡estas en lo cierto!

 

  1. ‘Estoy cansado de pasar tanto tiempo solo’ ‘Me gustaría trabajar con compañeros’: Aunque en alguna ocasión hayas pensado que la compañía de tu perro es más que suficiente, todos necesitamos estar rodeados de personas con las que poder interactuar. Trabajar en casa es muy cómodo y te da mucha libertad, pero a la vez también te hace perder la oportunidad de formar parte de una comunidad y de conocer a otros emprendedores con los que poder establecer interesantes relaciones laborales. Además, estar en contacto continuo con otros aviva tu creatividad y te permite crecer como profesional y como persona, aprendiendo día a día de otros profesionales.
     

Si estas situaciones te resultan familiares, no lo pienses demasiado y ponte hoy mismo a buscar un coworking. Aunque, la mejor forma de saber si los espacios de trabajo compartidos están hechos para ti es probándolos. Llama a aquellos que te interesen y pide una prueba de un día, experimentándolo en primera persona podrás comprobar si encajas.

 

Comentarios