El coworking perfecto

Como nómada digital me paso la vida de coworking en coworking y con el paso del tiempo he ido teniendo cada vez más claro cómo querría que fuera el coworking perfecto.

He hecho un pequeño listado de aquellos aspectos que, desde mi experiencia, debería incluir un espacio de trabajo colaborativo. ¡Toma nota!

 

1. Wifi

Cuando en un coworking la conexión es perfecta y no falla nunca, se tiene una sensación de tranquilidad que los nómadas valoramos mucho. Metes los datos de conexión el primer día y te olvidas para siempre de Internet. Simplemente funciona.

Aborrezco esos sistemas de portal cautivo en los que cada día tengo que entrar y meter usuario y contraseña.

 

2. Sillas y mesas ergonómicas

No hay nada peor que un Coworking con sillas incómodas. A los 2 o 3 días de trabajar en una silla demasiado recta, demasiado curva, alta, baja, dura o blanda, se empiezan a notar las consecuencias con dolores de espalda, cuello, hombros, antebrazos, etc.

Las mesas redondas están muy bien para las salas de reuniones, porque según se dice, invitan al acuerdo. Pero para currar son un verdadero infierno. Y qué decir de los bancos, esos bancos sin respaldo que no hay dios que aguante más de 1 hora en ellos.

El paraíso se puede convertir en un infierno si las sillas son como las de Koh Hub en Tailandia.

 

3. Sala de videoconferencia o Skype room

Es absolutamente necesario disponer de varias cabinas para poder hacer las calls sin molestar ni ser molestado. No concibo como todavía encuentro Coworkings sin estos espacios. Resulta también fundamental que haya un sistema de reserva de las mismas fácil y rápido, ya sea con una app online o con el típico folio en la puerta.

 

4. Formas de pago

Además de pago en efectivo y por transferencia considero algo imprescindible que un Coworking acepte otras formas de pago como PayPal, Alipay o Bitcoins. Todos los nómadas digitales usamos estas formas de pago, tener que pagar en cash o hacer una transferencia es bastante molesto porque los bancos suelen cobrar comisiones al sacar en los cajeros o al hacer transferencias.

Angkor Hub en Siem Reap (Camboya) acepta pagos en bitcoin.

 

5. Cuartos de baños

Queda muy cool el tema de descalzarse para entrar en un Coworking, somos todos muy zen, hacemos yoga y molamos mucho, pero mear descalzo es una auténtica marranada, especialmente si eres hombre. Los hombres salpicamos en mayor o menor medida fuera de la taza y esta estúpida costumbre de tener que descalzarse en casi todos los coworkings (especialmente en Asia) me incómoda muchas veces. Hay una solución muy práctica que he visto en algunos Coworkings de Chiang Mai que consiste en dejar unas chanclas tipo crocs en la puerta del water de forma que las puedas usar para entrar.

Descalzarse no siempre es buena idea.

 

6. Acceso 24 horas.

Como casi todos los nómadas hay semanas que tengo mucho trabajo o que estoy en zonas horarias muy distintas de la de mi país de origen y necesito trabajar por las noches. Considero fundamental poder acceder a un espacio las 24 horas, ya sea disponiendo de una llave, mediante acceso con huella, pin o porque tienen personal todo el día.

 

7. Eventos, pero con moderación

Me gusta que haya eventos de networking todas las semanas porque me permiten conocer otros nómadas e incluso a veces hacer negocios. Me gusta la variedad en estos eventos, desde charlas técnicas hasta barbacoas o juegos. Todas estas actividades están muy bien pero siempre con sentido común. Me molesta muchísimo cuando me echan de un espacio para hacer un evento. Estoy trabajando y me tengo que mover a otra sala o directamente irme porque han alquilado la sala o el espacio entero. ¿Perdona? He pagado para poder trabajar aquí.. Si hay que hacer un evento, hazlo en otro espacio, en una sala aparte o en el bar de la esquina pero nunca, nunca, nunca molestes a tus coworkers.

 

8. Comida y bebida

Como ser humano necesito comer y beber y no entiendo aquellos espacios que prohíben hacerlo en la mesa. Entiendo que si me pongo a freír sardinas en medio del Coworking me llamen la atención, pero que no pueda comer una ensalada o un sándwich mientras trabajo es un poco ridículo.

Valoro especialmente aquellos Coworking que sirven comida y bebida directamente en las mesas de trabajo. Me parece un servicio muy necesario para aquellos que tenemos mucho trabajo y no siempre hacemos pausa para comer.

 

9. Manager simpático

Para terminar algo super importante, que el gestor del espacio sea majete, que hable con la gente, que salude cuando te ve, que se interese por lo que haces, que te invite a tomar café con los viejos del lugar, que intente conectarte con otros coworkers. Esto que parece tan obvio y que es la clave de un espacio de coworking, no es tan común como pudiera parecer. He estado en algunos espacios con auténticos siesos que te giran la cara cuando se cruzan contigo. Por supuesto no volveré jamás a esos coworkings ni se los recomendaré a nadie.

César con Kuka, manager de Tao Hub coworking en la isla de Koh Tao.

Seguramente cada uno tengáis vuestra propia lista de requisitos que creéis necesarios que tenga un coworking. Coméntanos tu experiencia.

¿Y a ti qué es lo que te molesta?

 

César Álvarez es socio fundador de la agencia digital Wild Wild Web y CEO de Totalsurfcamp.com. Puedes seguir su instagram aquí: @nomadadigital

 

*Foto principal Hub Fuerteventura.

 

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