Coworking e Iniciativas Públicas: Competencia o Colaboración

De forma paralela a la proliferación de centros de coworking, han surgido proyectos puestos en marcha por la Administración, sin apenas coste para los profesionales que trabajan allí, y muy cercanos a los espacios privados en cuanto a concepto. Esto nos hace preguntarnos, ¿impulsará en algún momento la Administración Pública el coworking o su interés en el movimiento se traducirá en una competencia desleal? Por otro lado, ¿existe alguna posible vía de colaboración con las Administraciones que pudiera reportar beneficios para todos o lo mejor es que se mantengan, dentro de lo posible, al margen? Sobre estos y otros aspectos vinculados a la relación entre la Administración y el coworking giró la mesa redonda que abrió la segunda jornada de Coworking Spain Conference 2013. Una reveladora conversación que contó con Javier Moral, co fundador de La Guarida Creativa, Ricard Faura i Homedes, representante de la Generalitat de Catalunya y Cristina Martínez Sandoval, fundadora de Gracia Work Center como participantes, y estuvo moderada por Yoel Karaso, co director del MOB (Makers of Barcelona).
Una buena relación es posible: Gracia Work Center y la Guarida Creativa
No todo es desencanto si hablamos de Administración y espacios de coworking. Un ejemplo de colaboración con un balance positivo, lo tenemos en la experiencia de Cristina Martínez Sandoval, fundadora de Gracia Work Center , con Barcelona Activa, organización ejecutora de las política de promoción económica del Ayuntamiento de Barcelona. La organización pública se puso en contacto con el espacio fundado por Cristina con el objetivo de conocer qué dinámicas se daban en los centros de coworking para generar conocimiento. Su intención era poder transmitir este aprendizaje en cursos formativos a personas que estuvieran interesadas en las tendencias colaborativas. Para impartir estos talleres de formación, Barcelona Activa decidió contar con gestores de centros de coworking de Barcelona que pudieran contar su experiencia en primera persona. Además de dar a conocer el coworking, la finalidad de esta iniciativa es impulsar la demanda explicando a los asistentes a los cursos los beneficios que aporta trabajar en un espacio de este tipo. Por otro lado muchos alumnos acuden interesados en el punto de vista del gestor, ya que se plantean abrir su propio espacio, señaló Cristina.
Otro ejemplo de colaboración, y muy innovador, es el caso de los fundadores de La Guarida Creativaa y el Ayuntamiento de Fuenlabrada, población del sur de Madrid, dónde han decidido abrir su segundo centro de coworking. Javier Moral, cofundador de este centro, relató su llegada al mundo del coworking con un primer espacio en Móstoles, también en el sur de Madrid, mediante el que pretendían conseguir que los profesionales de la zona se conectasen. Con el fin de dar a conocer su proyecto y encontrar fórmulas de colaboración, trataron de ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Móstoles sin éxito. Fue entonces cuando decidieron dirigirse al Ayuntamiento de la población vecina, Fuenlabrada, que a su parecer tenía una buena política de empleo, para saber si en el caso de abrir otro centro en esta población tendrían apoyo de algún tipo. La respuesta del Ayuntamiento fue positiva e incluso entusiasta, mostrando una clara disposición a colaborar con ellos. Los trámites posteriores para la realización de proyecto, sin embargo, han sido complejos: tras año y medio trabajando en una iniciativa conjunta, al escalarlo a la concejalía se vieron obligados a replantear el modelo de centro propuesto. El cambio exigido en la concepción del acuerdo implicaba una colaboración más estrecha: desde la Administración se mostraban interesados en crear una sinergia entre el Ayuntamiento, la Concejalía de Empleo y el resto de usuarios del centro. Deseaban integrarse en el espacio desde la oficina de innovación y emprendimiento, que es la incubadora de nuevos proyectos, lo que fomentaría la sinergia entre los gestores del espacio, la concejalía y los coworkers. Pero además, les comunicaron otro cambio inesperado: habían decidido sacar el proyecto (en principio, una iniciativa de los gestores de La Guarida Creativa para la que habían solicitado apoyo) a concurso público, lo que les obligó a competir con otras propuestas que aparecieron, y supuso un vuelco al planteamiento inicial de la relación. A pesar de los duros momentos por los que pasaron al ver que el proyecto que habían ideado podía ser adjudicado a otras personas, la recompensa llegó al ganar ellos el concurso público. Ahora, y a punto de abrir, sólo esperan que la colaboración sea fructífera, ya que lo que se persigue es generar empleo en Fuenlabrada a través de esta fórmula innovadora, que confían en que funcione y se replique en otros municipios.
El coworking: inspiración para las organizaciones públicas
La intervención de Ricard Faura i Homedes, como reprensentante de una Administración (la Generalitat de Cataluña, concretamente) resultó, cuanto menos, esperanzadora para muchos de los gestores presentes en la conferencia. Antropólogo social y cofundador del Observatorio para la Cibersociedad , espacio en el que se analiza el impacto de la tecnología en un entorno más social y cultural, su interés por saber de qué manera la tecnología influía en el día a día de los ciudadanos ha inspirado buena parte de su trayectoria profesional. Ricard Faura i Homedes entró en la Administración con responsabilidad en el entorno de las TICs y pasar a coordinar los telecentros en Cataluña, dándose cuenta de que lo más importante es la dinamización que llevan a cabo las personas en estos espacios. Fue entonces cuando conoció el fenómeno coworking. A partir de ahí, y sobre todo trabajando en la Consejería de Empleo, ha tenido como primera preocupación ver de qué manera espacios y movimientos, como el coworking, pueden ayudar a personas que están desempleadas a descubrir nuevas posibilidades y reconstruir su carrera profesional. Este es el punto de partida del acercamiento y colaboración de la Generalitat con espacios de coworking de Barcelona, al ser conscientes de la necesidad de reforzar y apoyar estas iniciativas.
Pero además, Ricard Faura señaló que el coworking puede aportar modelos de trabajo mucho más ágiles e innovadores, esquemas que permitirían mejorar el funcionamiento de las administraciones, siendo por lo tantos fuentes de información sobre “metodologías” muy útiles para ellos. Por otro lado, también haría falta dar a conocer el valor del conocimiento que hay en los centros de coworking: ¿Qué proyectos se dan? ¿Qué profesionales hay? ¿Cómo se produce la colaboración entre ellos? Por último, Ricard señaló que en la actualidad desde la Generalitat están trabajando en un plan con la Consejería de Empleo orientado a detectar a personas desempleadas, pero que tienen un perfil potencial de coworker, para informarles sobre el coworking. A continuación, y previo acuerdo con los espacios, se les invitaría a algún centro para que conociesen su funcionamiento y viesen la dinámica de trabajo que se da en ellos.
Las conclusiones principales de estas mesa fueron claras: fomentar la demanda y dar a conocer el coworking entre los ciudadanos y también, en el ámbito político, son las aportaciones de las Administraciones más valoradas por parte de los gestores, y empiezan a formar parte de la iniciativas más innovadoras que poco a poco están surgiendo desde el sector público, aunque todavía queda mucho por hacer. Eso sí, se echan de menos otras medidas orientadas a la viabilidad de estos proyectos, como la simplificación de los trámites administrativos o la reducción de tasas e impuestos, que también constituirían un espaldarazo muy importante para el movimiento. Una reivindicación que es menester poner sobre la mesa de los responsables políticos y las personas que toman este “tipo de decisiones”, tal y como animó a hacer Ricard Faura i Homedes al término de su intervención.
 
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