Cómo hacer que tu espacio de coworking crezca manteniendo tu ADN. Alejandro Papadopoulus (MOB BCN)

Los últimos años en el sector del coworking se han caracterizado por la entrada de grandes empresas que invierten en este modelo de negocio pensando, principalmente, en el auge del mercado de espacio flexible: Utopicus (tras la adquisición por parte de Colonial), Loom House (respaldada por Merlin Properties) o el gran player internacional WeWork (que cuenta con el gigante SoftBank como principal accionista) son iniciativas que ejemplarizan estas ventajosas alianzas.

Pero ¿es esta la única forma que tienen los espacios de coworking de subsistir y crecer?  Alejandro Papadopoulos, CEO y confundador de MOB (Makers Of Barcelona) compartió en Coworking Spain Conference 2019 las claves para una andadura alternativa.

En sus inicios, el coworking estaba profundamente ligado a la economía colaborativa. Se trataba de iniciativas que buscaban acabar con la tradicional forma rígida de entender el trabajo mediante dinámicas que, por un lado ponían en valor la los profesionales autónomos y micro empresas, y por otros fomentaban la colaboración entre ellos sin comprometer por ello su independencia. El miedo y el recelo de antaño ahora daban paso a la determinación y la confianza a la hora de apostar por fórmulas renovadoras y abiertas. En este escenario surge MOB, un ecosistema vivo, con una comunidad interdisciplinar y ágil, e íntimamente ligado en sus orígenes (y también ahora) al cariz colaborativo del coworking. Su andadura constituye en sí misma el testimonio de que el lado idealista del coworking sigue siendo viable, incluso en un paisaje como el actual.

 

CUESTIÓN DE GENÉTICA

El ADN de MOB, creado en 2011, no lo encontramos en sus orígenes. Más bien se ha ido generando a lo largo de los años y de forma paralela a su desarrollo y evolución. Hippie, colaborativo, innovador, creativo, apasionado, social, informal y tecnológico: todos esos calificativos los podemos encontrar en sus genes, que han dado lugar a un espacio consistente con una comunidad de valor inestimable.

A lo largo de los años, el trabajo de sus gestores ha estado enfocado a preservar y reforzar de hecho ese valor: la apertura de Fabcafe (2013), MOB Pau (2015) y Kube (2017), o la creación de la iniciativa formativa All Women (2016) muestran un recorrido estable en el que los pasos que se han dado han sido firmes y muy meditados.

Sin embargo, en 2018, MOB se enfrenta a una “crisis existencial”. Su propio crecimiento, a través de actividades formativas y especializadas, coincide con la aparición de un gran número de competidores y, sobre todo, con la entrada de grandes empresas en el coworking, compañías que se asocian a centros existentes invirtiendo sumas importantes de capital. En ese momento, deciden detenerse y pararse a pensar si realmente están en el mejor camino no solo para su perdurabilidad, sino también para su crecimiento.

Las preguntas no tardaron en llegar: ¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos? ¿Cuál es nuestro ADN? ¿Deberíamos también aliarnos con algún grupo o empresa grande? La respuesta fue unánime: seguirían siendo ellos, solos, fieles a sí mismos. Eso sí: era necesario revisar sus postulados y posiciones para identificar que les hacía diferentes. De esta forma identificaron las 3 columnas principales sobre las que descansa su proyecto:

  1. Espacio. Sí, puede que haya otros más bonitos. Y con muchos más miembros. Pero es precisamente el hecho de que el grupo de ocupantes sea más limitado (175) lo que genera una proximidad mayor entre todos ellos. ¿El ambiente? Familiar, informal, inspirador.
  2. Comunidad. Lo que hace de MOB, MOB, no son sus paredes, sino quienes trabajan entre ellas. Una comunidad pionera, multidisciplinar, familiar y colaborativa.
  3. El concepto. MOB no es un coworking sin más, es un HUB creativo con un ecosistema en constante crecimiento y evolución. El espacio genera la comunidad y proporciona a los coworkers herramientas para ayudarles a desarrollar sus proyectos, aligerándoles las tediosas tareas burocráticas. Por último, la parte más comercial, de “agencia”, es la que proyecta hacia fuera para conseguir captar nuevos clientes.

Todo ello permite a MOB enfocarse en generar proyectos y mantener el pulso de la comunidad. Y esa no es la única forma que tienen de mimar a sus miembros: aunque los precios medios han ascendido, en MOB han optado por mantenerlos. Por último, identificar sus áreas de negocio para impulsarlas también es una palanca hacia su mantenimiento y fortalecimiento: coworking, proyectos, formación, alquileres y eventos.  

 

*Artículo basado en la participación de la participación de Alejandro Papadopoulos, CEO y confundador de MOB (Makers Of Barcelona), en Coworking Spain Conference 2019

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