Cool Working: Espacios de trabajo de alto rendimiento. Soledat Berbegal (Actiu)

COOL WORKING: ESPACIOS DE TRABAJO DE ALTO RENDIMIENTO

¿Cuál debería ser el foco a la hora de concebir un espacio de trabajo? Las personas. Ahí es donde la mayoría de las empresas parecen dirigir sus esfuerzos a la hora de invertir para crecer. No es extraño, por lo tanto, que se hayan fijado en los centros de coworking para detectar tendencias y aprendizajes posibles: permiten trabajar desde cualquier ubicación, promueven la flexibilidad horaria y fomentan el trabajo en equipo y el networking. Pero, además, hay una palabra que surge una y otra vez cuando hablamos de coworking y que las empresas tienen muy presente: comunidad. Las personas y su relación, la atmósfera de trabajo generada o las sinergias posibles entre los profesionales que comparten un espacio parecen constituir el activo de mayor valor en un espacio de coworking. Es este empuje y motivación que los coworkers comparten lo que más parece atraer de este sector a las empresas tradicionales.

En esa búsqueda dirigida a encontrar fórmulas para retener talento y fomentar la productividad, nos encontramos con un concepto claramente ligado al coworking: el cool working. ¿Y de qué se trata? De orientar los espacios de trabajo físico hacia un mayor bienestar del profesional y una mayor eficiencia organizativa que fomente la productividad. O lo que es lo mismo: contribuir a través del diseño a elevar el rendimiento de los trabajadores. El uso de muebles polivalentes, la localización estratégica del espacio o la diversidad y actividad de la comunidad son algunos aprendizajes alineados con el cool working que encontramos ya en los espacios de coworking.

En la génesis del cool working podrían señalarse algunos factores visibles (distribución espacial, muebles, decoración, colores) y otros conceptuales (creatividad, innovación, participación, liderazgo, movilidad, concentración): todos ellos deben tenerse presente a la hora de planificar este tipo de proyectos. Y es que nada debe dejarse a la casualidad: para que el proyecto de cool working sea un éxito es requisito indispensable analizar las necesidades básicas de la organización y planificar así la distribución y elementos del espacio teniendo en cuenta los objetivos que se persiguen (concentración, colaboración, socialización, educación y privacidad).

 

EL FUTURO DE LAS OFICINAS Y EL CERTIFICADO WELL

En el nuevo paradigma de trabajo las oficinas se diseñan atendiendo al contenido, y no solo al continente, como se hacía tradicionalmente. La eficiencia energética, la preocupación por el reciclaje, el confort o incluso la promoción de un estilo de vida saludable son herramientas que resultan de gran importancia en la generación de un espacio de trabajo inspirador y orientado a alto rendimiento.

Una forma de medir esa calidad del espacio la proporciona la certificación WELL, gestionada por el International WELL Building Institute.  Esta certificación evalúa una serie de conceptos orientados a la configuración de un estilo de empresa saludable: aire, agua, nutrición, luz, movimiento, confort termal, sonido, materiales, mente y comunidad.

En todo el mundo solo existen 61 empresas que tengan la certificación WELL.

Las empresas son conscientes de que deben proporcionar a los profesionales que las integran las herramientas para que sean facilitadores, y no obstáculos. Contar con un espacio físico apropiado es un medio esencial para conseguirlo: el diseño del espacio también debe formar parte de la estrategia empresarial.

  • Post basado en la presentación de Soledat Berbegal, consejera y directora de reputación de marca de Actiu, en Coworking Spain Conference 2019

 

 

 

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