¿Qué está pasando con WeWork?

En los últimos días el sector de coworking habla sólo de un tema. Las noticias de WeWork y de su co-fundador Adam Neumann están en el foco de atención. El gigante de espacios de coworking anunció que retira su solicitud de salida a bolsa para centrarse en su negocio. ¿Cuál es el origen de sus problemas?

WeWork, una de las startups estadounidenses más valiosas y populares, se encuentra en el centro de una polémica. Tan sólo en enero fue considerada la segunda mayor inmobiliaria mundial, con un valor de más de 40.000 millones de euros. Fue creada en Nueva York en el año 2010 por Adam Neumann y Miguel McKelvey. Durante los últimos nueve años ha logrado popularizar el nuevo modelo de trabajo, creando espacios flexibles, internacionales e ideales para pequeñas empresas o freelancers. Hoy en día la compañía opera más de 500 oficinas en 125 ciudades y, a pesar de ser una marca de renombre global, sigue sin generar dinero suficiente para superar los costes que genera. 

En agosto WeWork estaba preparando su debut en Wall Street. Sin embargo, hace unos días canceló su salida a bolsa y despidió a su consejero delegado, Adam Neumann. La imagen pública del co-fundador, sus altas pretensiones y varios negocios turbios no ayudaban a la empresa. Recibió sus primeras críticas negativas después de que el prospecto de la compañía para la oferta pública inicial reveló grandes pérdidas y una amplia discrepancia en la distribución de poder entre él y los demás accionistas.

La reacción de los bancos y de los inversores a la oferta pública inicial de WeWork no ha sido favorable. Como afirma la EFE, recientemente la tasación de la compañía podría caer desde los 47.000 millones de dólares hasta los 20.000 millones o incluso por debajo. En el año 2019 tuvo pérdidas netas de 1.900 millones de dólares y en la primera mitad de este año fiscal ingresó 1.540 millones de dólares, con registro de pérdidas netas de 900 millones. 

Como explica El Confidencial, WeWork “sobrevive gracias a inyecciones de financiación continuas que hacen de colchón y necesitaría cambiar parte de su modelo para que los inversores confíen en que van a conseguir algo a cambio de darles su inversión”.

Según el New York Times, los miembros de la junta directiva y los inversores presionaron a Neumann para que dimitiera. El pasado 24 de septiembre Neumann aceptó renunciar al cargo de consejero delegado. Ahora Artie Minson y Sebastian Gunningham serán los nuevos co-directores ejecutivos de WeWork. La compañía declara que no buscan a un nuevo CEO singular. En una declaración emitida por WeWork Neumann afirmó: “Aunque nuestro negocio nunca ha sido más fuerte, en las últimas semanas, el escrutinio dirigido hacia mí se ha convertido en una distracción significativa, y he decidido que lo mejor para la compañía es renunciar como director ejecutivo”. Sin embargo, seguirá manteniendo el puesto de presidente no ejecutivo de We Company, la compañía “hermana” de WeWork. 

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